La diputada local María Leonor Mejía Barraza, presidenta de la Comisión de la Familia y de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, manifestó su rechazo ante la decisión del gobierno federal y de la Secretaría de Educación Pública de adelantar el cierre del ciclo escolar de educación básica en el país.
La legisladora consideró que esta medida afecta directamente la formación académica de niñas, niños y adolescentes, además de impactar la organización familiar y económica de millones de hogares, particularmente en estados como Querétaro.
“La educación de nuestras niñas y niños no puede seguir siendo rehén de decisiones improvisadas ni de ocurrencias políticas”, expresó Mejía Barraza, al señalar que México enfrenta actualmente una de las crisis educativas más severas de los últimos años.
La diputada calificó como “brutal, patética e irresponsable” la reducción del tiempo escolar en un contexto donde miles de estudiantes continúan enfrentando rezagos de aprendizaje derivados de años recientes.
Asimismo, sostuvo que la educación no ha sido una prioridad para el gobierno federal y aseguró que el país atraviesa problemáticas relacionadas con violencia, debilitamiento institucional y falta de políticas públicas enfocadas en el bienestar de las familias mexicanas.
Mejía Barraza recordó que, de acuerdo con los resultados de la prueba PISA 2022 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, México obtuvo sus peores niveles educativos desde 2006 en áreas como matemáticas y ciencias, por lo que consideró irresponsable reducir el tiempo efectivo de enseñanza en las aulas.
También cuestionó que las altas temperaturas sean utilizadas como argumento para modificar el calendario escolar, al señalar que existen medidas preventivas que pueden implementarse sin afectar el desarrollo académico en todo el país.
La legisladora añadió que esta decisión podría responder más a factores externos, como la organización del próximo Mundial de Futbol, que a criterios pedagógicos y educativos.
Finalmente, hizo un llamado al gobierno federal y a la Secretaría de Educación Pública para escuchar a especialistas, docentes y familias antes de tomar decisiones que generen incertidumbre y afecten el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes.
“Las familias necesitan certeza y políticas públicas serias. Hoy más que nunca debemos concentrarnos en recuperar aprendizajes y fortalecer la calidad educativa”, concluyó.






