La diputada Claudia Gayou afirmó que el proceso en su contra no responde a un tema legal, sino a un intento por silenciar sus señalamientos sobre presuntas irregularidades en el manejo de recursos públicos en el estado.
Durante su intervención ante el pleno, sostuvo que su actuación se ha mantenido dentro del marco normativo, por lo que consideró que las críticas hacia su persona derivan de su postura y de haber expuesto prácticas que, dijo, se mantuvieron ocultas durante años.
La legisladora hizo referencia a los trabajos realizados en la Comisión de Vigilancia, donde —aseguró— se detectaron deficiencias en la revisión de las cuentas públicas. Indicó que, tras analizar 52 entes públicos, se concluyó que no existen condiciones para garantizar que el uso del dinero público haya sido correctamente fiscalizado.
Señaló que las auditorías presentan inconsistencias, al calificarlas como incompletas, selectivas y con tintes políticos, lo que, a su juicio, ha generado incomodidad entre distintos actores.
Gayou también denunció que previo a la sesión enfrentó presiones, amenazas e intentos de desacreditación. En ese sentido, acusó que se pretende desviar la discusión hacia aspectos procedimentales, en lugar de abordar el fondo del problema relacionado con la rendición de cuentas.
Asimismo, advirtió que las acciones en su contra forman parte de un contexto político, en el que —afirmó— se utilizan las instituciones para proteger intereses y limitar la crítica desde la oposición.
La diputada sostuvo que, más allá de su caso personal, el tema refleja un problema estructural en la fiscalización de los recursos públicos en Querétaro, al señalar que existen al menos diez años de ejercicios que no han sido revisados a profundidad.
Finalmente, aseguró que continuará denunciando lo que considera irregularidades, independientemente de las posibles sanciones, al tiempo que subrayó que el tema ya es de interés público y, dijo, será finalmente la ciudadanía quien emita un juicio.






