El presidente de la Mesa Directiva, Sinuhé Piedragil Ortiz, presentó el Segundo Informe de Actividades de la LXI Legislatura y destacó que durante este periodo se dictaminaron y aprobaron 170 asuntos, entre iniciativas de ley, decretos y acuerdos.
Durante la Sesión Solemne realizada en el Teatro Experimental del Centro de Congresos de Querétaro, el legislador señaló que los resultados son producto del análisis, diálogo y consenso entre las diferentes fuerzas políticas, así como del trabajo de cada diputada y diputado.
Piedragil Ortiz destacó que las actividades legislativas estuvieron organizadas en cinco ejes: Justicia, Seguridad Pública y Protección Civil; Igualdad Sustantiva, Derechos Humanos y Medio Ambiente; Gobernanza y Democracia; Desarrollo Social y Salud Pública; así como Finanzas, Planeación y Desarrollo Económico.
En su mensaje político, reconoció que aún existen retos importantes para la LXI Legislatura. Como primer desafío mencionó la reforma judicial, al recordar que en marzo de 2026 se aprobaron las bases constitucionales para la elección popular de jueces, juezas y magistraturas, por lo que será necesario armonizar la legislación local ante el ajuste federal que contempla la elección judicial para 2028.
El segundo reto, dijo, es concretar una Ley de Aguas que garantice el derecho humano al agua, ordene el uso del recurso y otorgue certeza a las comunidades. Señaló que el Congreso ha realizado foros y ejercicios de diálogo con la sociedad civil para avanzar en esta materia.
Como tercer desafío planteó la unidad del Congreso, al reconocer que la LXI Legislatura trabaja sin mayorías absolutas. Afirmó que esta condición representa una oportunidad para fortalecer los acuerdos y llamó a las distintas fuerzas políticas a aprender a disentir sin romper y a debatir sin paralizar el trabajo legislativo.
Finalmente, ante el próximo proceso electoral, Piedragil Ortiz llamó a evitar que la competencia política interfiera con las responsabilidades constitucionales del Congreso. Sostuvo que la ciudadanía eligió a sus representantes para resolver los problemas y no para obstaculizar los trabajos legislativos.
“El diálogo no es una debilidad, es la única forma de gobernar cuando no hay mayorías absolutas”, afirmó el presidente de la Mesa Directiva.








