La CONCANACO SERVYTUR destacó el papel del turismo religioso como un motor clave para el desarrollo económico, la cohesión social y el fortalecimiento de las comunidades en México, especialmente de cara a la Semana Santa 2026, periodo para el cual se proyecta una derrama superior a los 300 mil millones de pesos a nivel nacional.
De acuerdo con el organismo, este segmento turístico no solo representa una expresión de fe e identidad cultural, sino también una importante fuente de ingresos para miles de micro, pequeñas y medianas empresas, así como negocios familiares vinculados al comercio, servicios y hospitalidad.
En México, cerca de 40 millones de personas participan anualmente en peregrinaciones hacia distintos santuarios, generando una derrama económica que supera los 25 mil millones de pesos. Destaca el caso de la Basílica de Guadalupe, que recibe alrededor de 20 millones de visitantes al año, consolidándose como el recinto religioso más visitado del mundo.
La Confederación subrayó que este flujo de visitantes activa cadenas de valor completas en sectores como hospedaje, transporte, alimentos, artesanías y servicios turísticos, impactando directamente en la economía local de ciudades, Pueblos Mágicos y comunidades.
El presidente del organismo, Octavio de la Torre, señaló que cada peregrinación y visita a los santuarios representa oportunidades de empleo, consumo y crecimiento económico, al tiempo que fortalece el arraigo comunitario.
Asimismo, destacó que México cuenta con una amplia riqueza en patrimonio religioso y cultural, conformada por decenas de catedrales, iglesias, conventos y santuarios emblemáticos distribuidos en todo el territorio nacional.
En un contexto donde el turismo aporta el 8.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, el turismo religioso se posiciona como uno de los segmentos con mayor capacidad de generar beneficios sociales y económicos, además de contribuir a proyectar la imagen del país a nivel internacional.
Finalmente, la CONCANACO SERVYTUR reiteró su compromiso de impulsar al turismo como una herramienta estratégica de desarrollo, destacando la importancia de fortalecer aquellos sectores que vinculan la actividad económica con la identidad cultural de México.






