El padre Jorge Hernández Nieto destacó la importancia de restaurar las antiguas iglesias y mantenerlas abiertas para que la población conozca su riqueza histórica, artística y religiosa.
El patrimonio religioso de San Juan del Río forma parte de la riqueza histórica que debe ser preservada para las nuevas generaciones, afirmó el padre Jorge Hernández Nieto, párroco de San Juan Bautista, al destacar las obras de conservación que se realizan en distintos templos del municipio.
Explicó que varias de estas iglesias forman parte del Camino Real de Tierra Adentro, inscrito como Patrimonio Mundial, y cuentan con una antigüedad que se remonta al siglo XVIII.
“Dentro de este camino se encuentran estas iglesias que son muy antiguas, que datan del 1700 y que, con el paso del tiempo, han tenido muchos daños por la lluvia, por el sol, por el viento y otros agentes externos que las han ido dañando”, señaló.
El sacerdote consideró que las intervenciones eran necesarias debido al grado de deterioro que presentaban los inmuebles, particularmente por los problemas de humedad, que representan una amenaza no solamente para las estructuras, sino también para los elementos artísticos que se encuentran en su interior.
“Por dentro, como lo más importante, está la decoración, la iconografía que hay dentro de las iglesias, y estaba con el riesgo de perderse por las humedades”, explicó.
Destacó que las obras representan una intervención afortunada y que requieren recursos importantes, por lo que reconoció la voluntad de los tres órdenes de gobierno para contribuir a la conservación de estos espacios.
Hernández Nieto señaló que mantener en buenas condiciones los templos también permitirá ofrecer mayor seguridad a las personas que acuden a ellos y facilitará que permanezcan abiertos durante más tiempo para que visitantes y habitantes puedan apreciar su riqueza artística y arquitectónica.
En este sentido, invitó a la población a acercarse a las iglesias de San Juan del Río y conocer el patrimonio que resguardan.
“Ahora, con estas intervenciones y acomodos que se están haciendo, nos va a permitir tener un poco más de tiempo abiertas las iglesias para admirar el arte y toda la belleza que tienen dentro”, comentó.
Explicó que lo que anteriormente era una sola parroquia en San Juan del Río actualmente se ha organizado en diferentes parroquias y rectorías, entre ellas San Juan de Dios y El Sacromonte, cada una con un sacerdote responsable.
El párroco hizo un llamado a la ciudadanía a acercarse a estos espacios y conocer no solamente su valor histórico y artístico, sino también el significado religioso que representan para la comunidad.
La fe como parte de la identidad
Jorge Hernández Nieto sostuvo que la conservación del patrimonio religioso está estrechamente vinculada con la preservación de la fe de las comunidades, pues los templos son una expresión de las creencias y tradiciones que han acompañado a generaciones.
“La fe no es accesoria, es esencial en la vida de una persona”, afirmó, al señalar que el cuidado de los templos constituye también una manera de preservar y mostrar el “corazón” de San Juan del Río.
Consideró que, pese a las divisiones que históricamente han existido en torno a la religión, la fe continúa siendo un elemento fundamental para buena parte de la sociedad mexicana.
Finalmente, invitó a las personas a reflexionar sobre el papel que ocupa la espiritualidad en su vida.
“Si yo me pregunto quién es Dios en mi vida y si la respondes profundamente, sabrás que tu vida depende mucho de esa pregunta”, expresó.
El sacerdote concluyó con una bendición para quienes participan en las labores de comunicación y difusión, y llamó a continuar con la tarea de comunicar con verdad y responsabilidad.















