Chepe Guerrero recorrió los cementerios de Santa Bárbara y Pita para verificar las acciones de seguridad, Protección Civil, servicios públicos y movilidad.
Con una afluencia estimada de 40 mil personas durante las celebraciones de Día de Muertos, el presidente municipal de Corregidora, Chepe Guerrero, supervisó el operativo especial implementado en los panteones de Santa Bárbara y Pita, con el objetivo de verificar las condiciones de seguridad y atención a las familias.
De acuerdo con la Secretaría de Servicios Públicos Municipales, el sábado 31 de octubre se registraron mil 905 visitantes en ambos cementerios, mientras que este domingo 1 de noviembre se reportó la asistencia de más de 5 mil personas hasta el corte del mediodía.
Durante el recorrido, el alcalde constató la coordinación de las áreas de Seguridad Pública, Protección Civil, Servicios Públicos y Movilidad, cuyos elementos realizan labores de vigilancia, prevención y atención a los visitantes, además de mantener en buenas condiciones las instalaciones.
Como parte de las actividades especiales de este año, las familias pueden encontrar una cabina telefónica instalada como espacio simbólico para dedicar un último mensaje a sus seres queridos fallecidos. También se habilitó el llamado “Árbol de los Suspiros”, donde los visitantes pueden colocar mensajes en listones, además de permitir el ingreso de animales de compañía.
Chepe Guerrero señaló que se espera la llegada de alrededor de 40 mil personas a los panteones municipales durante estas fechas, por lo que destacó las labores de mantenimiento y las actividades conmemorativas preparadas para quienes acuden a recordar a sus difuntos.
En su visita, el presidente municipal también conoció una ofrenda de siete niveles instalada por la Secretaría del Ayuntamiento, cuyos elementos representan la fe, la purificación y el camino de las almas, de acuerdo con las creencias populares relacionadas con esta tradición.
La cronista municipal, Dulce Rendón, fue la encargada de explicar el significado de la ofrenda y compartir algunos datos históricos del panteón de Santa Bárbara, donde Nicolás Olvera González fue la primera persona sepultada, en 1989.
El operativo especial contempla vigilancia en los accesos y alrededores de los cementerios, atención a los visitantes y acciones preventivas para garantizar que las familias puedan realizar sus visitas durante las celebraciones de Día de Muertos.





