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SESA confirma quinto caso de miasis humana en Querétaro y refuerza vigilancia sanitaria


El nuevo caso corresponde a una mujer de 71 años, residente de Amealco de Bonfil.
El estado registra cinco casos confirmados durante 2026 y una defunción por esta enfermedad.

La Secretaría de Salud del estado de Querétaro (SESA) reforzó las acciones de vigilancia epidemiológica y respuesta sanitaria ante la presencia de casos de miasis humana causada por el gusano barrenador, con el objetivo de detectar oportunamente posibles casos y reducir riesgos para la población.

Como resultado de la vigilancia intensificada en las unidades médicas de la entidad, SESA confirmó un nuevo caso de miasis humana correspondiente a una mujer de 71 años, residente del municipio de Amealco de Bonfil.

Con este registro, el acumulado estatal asciende a cinco casos confirmados de miasis humana durante 2026. Asimismo, se mantiene el registro de una defunción por esta enfermedad en el municipio de Querétaro.

La dependencia informó que, tras la confirmación del primer caso de miasis humana por gusano barrenador en el país, se activaron los protocolos de vigilancia epidemiológica y respuesta sanitaria en Querétaro.

Entre las acciones implementadas se encuentran el monitoreo permanente de casos probables, la notificación oportuna, la investigación epidemiológica y el seguimiento de las personas afectadas.

¿Qué es la miasis humana?

La miasis humana por gusano barrenador es una infestación provocada por las larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax, conocida comúnmente como gusano barrenador del ganado.

Las larvas pueden desarrollarse en heridas abiertas y alimentarse de tejido vivo, ocasionando lesiones que pueden agravarse si no se recibe atención médica de manera oportuna.

La infestación ocurre cuando la mosca deposita sus huevecillos sobre heridas abiertas o mucosas. Posteriormente, las larvas eclosionan e invaden los tejidos para continuar su desarrollo.

Las lesiones pueden comenzar en heridas pequeñas, raspaduras, piquetes de insectos, úlceras o sitios quirúrgicos recientes. También pueden presentarse en nariz, boca, ojos, oídos o región genital.

Entre los signos de alerta se encuentran el aumento de tamaño y profundidad de la herida, dolor intenso, inflamación, mal olor, sangrado y secreción, además de fiebre o datos de infección.

En algunos casos, las personas pueden experimentar sensación de movimiento dentro de la lesión o identificar larvas de color blanco o crema.

¿Quiénes tienen mayor riesgo?

Aunque la enfermedad puede afectar a cualquier persona, existe mayor riesgo entre quienes viven o trabajan cerca de ganado u otros animales, personas con heridas descubiertas, adultos mayores, pacientes con diabetes o defensas bajas, personas encamadas o con dificultades para realizar un adecuado cuidado de sus heridas.

También se incrementa el riesgo entre quienes habitan en zonas rurales o duermen al aire libre.

Ante esta situación, SESA exhortó a la población a mantener una adecuada higiene de las heridas, evitar que las lesiones permanezcan expuestas y acudir de inmediato a la unidad de salud más cercana ante cualquier herida que presente dolor intenso, secreción, mal olor o presencia de larvas.

La dependencia hizo especial énfasis en no automedicarse y solicitar valoración médica ante cualquier lesión sospechosa o presencia de larvas en heridas, nariz, boca, ojos o cualquier otra parte del cuerpo.

SESA mantiene acciones permanentes de vigilancia epidemiológica, seguimiento de casos y coordinación con autoridades de sanidad animal para fortalecer las medidas de prevención, control y atención oportuna.

La Secretaría de Salud reiteró que la atención temprana permite evitar complicaciones, disminuir el daño a los tejidos y reducir los riesgos asociados con esta enfermedad.

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