La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo expresó su respaldo a la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México ante las afectaciones económicas derivadas de los bloqueos y del plantón instalado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en el Centro Histórico de la capital del país.
El organismo empresarial reconoció el derecho constitucional a la libre manifestación, aunque advirtió que este debe ejercerse sin afectar el derecho al trabajo, la movilidad, el consumo, el turismo y la operación cotidiana de miles de negocios familiares.
“El derecho de unos no puede estar por encima del derecho de todos”, señaló Octavio de la Torre de Stéffano, al hacer un llamado para que las expresiones sociales no perjudiquen a comercios, restaurantes, hoteles y prestadores de servicios que sostienen la economía local.
De acuerdo con información de CANACO CDMX, el campamento indefinido de la CNTE genera pérdidas estimadas en 39.5 millones de pesos diarios para comerciantes del Centro Histórico, además de complicaciones en el suministro y la logística de más de tres mil 600 establecimientos.
Asimismo, la Agenda de Movilizaciones Sociales de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México estimó la participación de alrededor de dos mil personas en la movilización de la CNTE hacia el Zócalo capitalino, donde los docentes demandan la reinstalación de mesas de diálogo y atención a sus planteamientos laborales.
La Confederación advirtió que las afectaciones no se limitan al tránsito vehicular, ya que también provocan cancelación de servicios, retrasos en entregas, disminución de consumidores y afectaciones para trabajadores y visitantes nacionales e internacionales.
Ante este escenario, CONCANACO SERVYTUR México exhortó a las autoridades federales y capitalinas a privilegiar el diálogo con los grupos inconformes, pero también a implementar protocolos que garanticen la movilidad, el abasto, la seguridad de los corredores comerciales y la continuidad de las actividades económicas.
Finalmente, el organismo reiteró que el sector terciario organizado mantendrá una postura de responsabilidad institucional y defensa de los negocios familiares, al señalar que detrás de cada establecimiento cerrado existen empleos, proveedores y familias que dependen de la actividad diaria del comercio, los servicios y el turismo.






